Informática y electrodomésticos, unidos para siempre

Informática y electrodomésticos, unidos para siempre

Tras el televisor llegan lavadoras, frigoríficos y microondas con Internet y wifi.

Da rabia darle la razón otra vez a Steve Jobs. Se lo va a creer, pero no queda otra. En Apple aparato y sistema operativo siempre fueron unidos (luego llegaría Microsoft y se separó el software del fabricante de hardware, o sea de ordenadores).

En la feria CES de Las Vegas, Van L. Baker, un analista de Gartner, pronostica que eso se va a acabar. “No va a haber fabricantes exclusivos de hardware. Habrá de hardware, software y de servicios empresariales, aunque la mayoría no tiene ni idea de cómo lo hará”. Jobs, sí. Lleva 34 años vendiendo conjuntamente el cacharro (primero ordenadores, luego MP3 y teléfonos) con su software.

“Estamos llegando a un punto en que la falta de conexión a Internet de un electrodoméstico del hogar será noticia. La conexión estará incluida en el aparato”, asegura Baker.

Lo primero es el televisor con Internet, que se implantará con más rapidez que los 3D. Hoy, solo el 9% de los aparatos de televisión vendidos en Estados Unidos llevan Internet, pero en tres años será el 50%.

Detrás del televisor llegarán lavadoras, microondas, hornos, lavaplatos, frigoríficos… Todo con Internet y conexión remota desde el móvil, que, por supuesto, será inteligente.

En la feria de Las Vegas un fabricante comienza cantando las excelencias del ordenador y acaba con una lavadora con conexión wifi que recomienda el mejor lavado para el mantel manchado con tomate.

Es lo que hace, por ejemplo, el software de LG, fabricante de televisores y teléfonos entre otros aparatos. El software se llama Thinq y va a ir incluido en sus electrodomésticos. Thinq llamará a tu móvil si la puerta del frigorífico se ha quedado abierta o si se estropea la lavadora.

Una de las incertidumbres de este nuevo escenario es cómo los fabricantes lograrán compaginar estos dos mundos (la máquina y la informática) que hasta hace poco tenían objetivos diferentes.

Apple o Sony tienen una experiencia de décadas con un sistema cerrado. Frente a ello irrumpe el sistema abierto Android, aprovechado por muchos fabricantes de aparatos, pero que siembra dudas sobre un futuro sin un control absoluto. Ayer mismo Sony presentó un teléfono con Android que se conecta directamente al televisor, el Xperia ARC. Si algo va quedando claro de este CES es que la convergencia abre todo un mundo de posibilidades al tiempo que los ordenadores no solo pierden terreno, sino que, salvo excepciones, no merecen atención.

La fusión, en cualquier caso, se acelera. Ayer mismo, Qualcomm se alió con el fabricante de pilas Duracell. Qualcomm utiliza radiofrecuencias para transferir energía sin hilos a distancias cortas entre un cargador equipado con un sistema de transmisión y aparatos con receptor incorporado. “Estamos a las puertas de innovaciones que permitirán que la energía esté disponible de una manera tan sencilla como las conexiones wifi”, dijo Stassi Anastassov, presidente de Duracell.

Hardware y software están obligados a entenderse, y bien. Jobs lo consigue desde 1976.

Fuente: elpais.com

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